El Ford Falcon argentino (1962-1991) fue uno de los autos más longevos y emblemáticos de Sudamérica, fabricado casi tres décadas sobre la base del Falcon estadounidense de 1960. Con sus seis en línea de 3.0 y 3.6 litros, se ganó fama de indestructible y se volvió un ícono cultural en Argentina.