El BMW 700 salvó a la marca de la quiebra a fines de los cincuenta: un auto pequeño con carrocería de Giovanni Michelotti y motor trasero bóxer de dos cilindros y 697 cc derivado de las motos BMW. Se ofreció como sedán, coupé y cabriolet de Baur, y se vendieron cerca de 190.000 unidades.