El coupé de dos puertas del 150 entre 1955 y 1957 compartió chasis y carrocería con el sedán de esa generación y usó la misma gama de motores, con el V8 de 265 pulgadas cúbicas y, en 1957, el de 283. Fue una opción de bajo costo dentro de una línea que Chevrolet vendía en menor número que el Two-Ten y el Bel Air.