La segunda generación del Mitsubishi Proudia (código BY51, 2012–2016) fue un sedán ejecutivo basado en el Nissan Fuga (Y51) y en el Infiniti M, con motores V6 de 2,5 y 3,7 litros y caja automática de siete velocidades. Fue la primera Proudia con tracción integral en una de sus versiones. Se fabricó en Kaminokawa (Tochigi) y se vendió en Japón hasta noviembre de 2016.