El primer Opel Olympia (1935–1937) fue el primer auto alemán de producción en serie con carrocería autoportante de acero, una solución adelantada a su época. Usaba un motor de 1.3 litros de válvulas laterales con 24 PS y se ofreció como sedán y cabriolet de dos puertas; se fabricaron más de 81.000 unidades.